Los niños en África están llevando a sus padres a creer en «Jesús»

Febrero 18, 2025 | Vistas 241
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El pastor Marcos Corrêa, durante una misión en África, resaltó el crecimiento del Evangelio en Mozambique gracias al Proyecto Abel, el cual se enfoca en la labor evangelizadora con niños.

Este programa forma parte de la Misión Manos Estendidas (MME). Timóteo Mateus, el pastor encargado del proyecto en la región, compartió en una entrevista los avances notables en la expansión de la fe en la comunidad.

“Gracias a Dios, hoy el Proyecto Abel es un referente en la ciudad y, posiblemente, a nivel provincial. Estamos recibiendo visitas de personas que desean conocer más sobre el proyecto, atendemos a más niños y la calidad del servicio ha mejorado significativamente. El Señor está obrando”, declaró.

Este inspirador proyecto tuvo comienzos modestos bajo un árbol, pero con fe en Dios, lograron edificar un templo que acoge a muchas personas que encuentran refugio en Cristo.

“Solo Dios podía hacerlo, porque realizábamos nuestros cultos y reuniones bajo un árbol. Imagínate, cuando llovía, debíamos improvisar. En días de viento también enfrentábamos dificultades. Pero, por la gracia de Dios, permanecimos firmes; la iglesia creció espiritualmente y en número”, explicó el pastor.

La congregación sigue participando con entusiasmo en los servicios en el nuevo templo, agradecida por las bendiciones recibidas. El pastor Timóteo y los fieles están comprometidos con la plantación de nuevas iglesias en la región.

“¡Es una gran bendición! Hemos llegado a barrios, localidades y distritos donde la iglesia aún no tenía presencia. Gracias a Dios, hemos establecido tres iglesias”, expresó.

El pastor Mateus enfatizó que la misión en Mozambique está centrada en el Evangelio y en Cristo como la respuesta a los desafíos locales. Su principal motivación es llevar la Palabra de Dios a quienes la necesitan, sin permitir que las dificultades detengan su labor. Esta actitud optimista impulsa a la iglesia a continuar con su trabajo evangelístico.

Indicó que la iglesia local ha creado un fondo social con aportes de los miembros, destinado a ayudar a quienes lo necesitan. Gracias a estos recursos, han distribuido paquetes de alimentos y mejorado las condiciones de vivienda de diversas familias. Esta acción solidaria es completamente autóctona y refleja el compromiso comunitario con el bienestar de los hermanos.

Timóteo compartió su experiencia trabajando con niños en el Proyecto Abel, donde ha sido testigo de cambios significativos en sus vidas. Frecuentemente medita sobre el futuro incierto de algunos niños y busca maneras de apoyarlos, confiando en que Jesús guiará sus pasos.

Una historia particularmente conmovedora es la de una familia con tres hijos que, gracias al proyecto, encontró una nueva esperanza y propósito en la vida.

“A través de los niños llegamos a sus familias y Jesús es glorificado en ellas. Los niños forman parte fundamental de nuestro proyecto y su vida ha mejorado considerablemente”, expresó.

El pastor Timóteo se ha convertido en una figura paterna para muchos de los niños del Proyecto Abel, brindándoles el afecto que muchas veces les falta en sus hogares. Actualmente, todos los niños del proyecto asisten a la iglesia y cerca del 90% de sus familias participan en las actividades congregacionales. Destacó que la transformación de los niños no solo impacta sus propias vidas, sino que también influye en la conversión de sus familias a Cristo.

Las iniciativas sociales del proyecto forman parte de su estrategia evangelizadora y han captado la atención de las autoridades locales, quienes reconocen el impacto positivo en la comunidad. El pastor subrayó que el crecimiento en ámbitos sociales y de salud, junto con la plantación de nuevas iglesias, son evidencia del impacto de su ministerio, el cual refleja las enseñanzas de Jesús y la Biblia.

Gracias al Proyecto Abel, niños que antes carecían de sueños ahora expresan aspiraciones de convertirse en ingenieros o médicos, inspirados por la visión de la MME. Aunque el pastor enfrenta constantes desafíos espirituales, confía en que, mediante la oración y el estudio de la Palabra de Dios, superará cada obstáculo. Siente gratitud al ver que otros desean seguir su ejemplo de fe.