En Brasil, las reuniones de oración han ganado protagonismo en los equipos de fútbol, brindando acompañamiento emocional y espiritual a los jugadores y reflejando la expansión de la comunidad evangélica en el país.
Iniciativas como las de Matheus Lira, del Madureira, y Paulinho, del ASA de Arapiraca, impulsan encuentros frecuentes con plegarias, lecturas bíblicas y momentos de adoración, generando espacios de respaldo para los atletas que atraviesan dificultades personales.
Lira resalta un caso conmovedor de 2023, cuando asistió a un compañero de equipo que expresó pensamientos suicidas, evidenciando la relevancia de estas células como fuentes de alivio y contención en tiempos de crisis.
Las reuniones de oración en los clubes de fútbol brasileños se complementan con proyectos como “Missionário de Chuteiras”, fundado por Matheus Lira, y “Futebol com Propósito”, dirigido por el delantero Jefferson y su esposa, Joana.
Estos programas son inclusivos y abiertos a todos, sin importar su fe, con el objetivo de promover la unidad entre los participantes. Los expertos en psicología los consideran un complemento al apoyo profesional, especialmente en un ambiente donde la presión competitiva es constante.
“El respaldo fraterno y espiritual es valioso, pero no reemplaza la labor del psicólogo”, señaló Rodrigo Pieri, especialista en psicología deportiva.
Uno de los pioneros de este movimiento fue Magno Alves, exjugador del Fluminense, quien organizó grupos tanto en Brasil como en Qatar.
“El fútbol conlleva una gran carga emocional. Atender el bienestar mental es clave”, subraya Magno, resaltando el impacto positivo de estas reuniones en la vida de los futbolistas.