Denzel Washington insta a los deportistas «perseguir el propósito que Dios les dio»

Marzo 19, 2025 | Vistas 237
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Denzel Washington, reconocido actor convertido al cristianismo y recientemente ordenado ministro, se dirigió a los jugadores de fútbol de la Universidad de Colorado para compartir su fe y experiencia personal, motivándolos a buscar el propósito de Dios en sus vidas.

Durante su discurso, Washington relató su trayectoria de lucha y redescubrimiento espiritual, enfatizando que su llamado en este mundo es predicar. Su mensaje se centró en el poder de la fe y la gracia de Dios, alentando a los jóvenes a vivir con propósito.

El actor compartió aspectos de su vida difíciles, incluyendo su infancia y los periodos en los que se alejó de la fe. Habló sobre cómo rechazó y luego volvió a abrazar su relación con Dios, reconociendo la paciencia divina en su proceso de transformación. Su testimonio incluyó la superación de desafíos, entre ellos el consumo de drogas en su juventud.

Citando el Salmo 19:14, Washington recordó a los jugadores que cada persona tiene una plataforma única, pero un propósito común dado por Dios. Subrayó la importancia de la gracia divina en su vida, incluso cuando enfrentó altibajos, fama y tentaciones mundanas.

“Dios no los puso aquí solo para jugar al fútbol americano. Les dio ese don, pero ese no es su propósito en la vida”, afirmó, instándolos a cimentar su identidad en la fe en Dios.

Washington habló sobre cómo un corazón endurecido puede ser transformado por la misericordia del Señor, relatando su propio camino espiritual y cómo, tras haber abandonado a Dios, pudo regresar a la fe y retomar su propósito.

El actor enfatizó que la verdadera grandeza no se encuentra en la riqueza o la fama, sino en el impacto positivo que se tiene en la vida de los demás. Animó a los jugadores a reflexionar sobre el legado que desean dejar, destacando que el amor y la gracia son dones mucho más valiosos que cualquier posesión material.

Durante una sesión de preguntas y respuestas, Washington compartió una profecía que recibió en 1975, en la que se le predijo que predicaría a millones. No mencionó la fama ni los premios, sino el propósito más trascendental de su vida. También advirtió sobre los desafíos que acompañan a las bendiciones, usando la metáfora de que “cuando se ora por lluvia, también hay que estar preparados para el lodo”.

“Estamos en el mundo, pero no seamos de él. No dependan de este mundo para su felicidad. Confíen en el Todopoderoso. Aquí un día te alaban y al siguiente te critican. Seguramente han experimentado eso en su equipo”, expresó para motivarlos.

Para concluir, alentó a los jugadores a dialogar con Dios como lo harían con un padre y a practicar el silencio matutino para escuchar su voz. Les recordó que cada obstáculo es una oportunidad para crecer y ayudarse mutuamente como equipo.

El entrenador Deion Sanders resaltó la importancia del mensaje de Washington, instando a los jugadores a compartirlo con sus seres queridos. Consideró el encuentro como un momento especial que reflejó la gracia y el poder espiritual.