El boxeador George Foreman falleció a sus 76 años

Marzo 22, 2025 | Vistas 246
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George Foreman, el legendario boxeador, cuya carrera fue marcada por la icónica pelea "Rumble in the Jungle" contra Muhammad Ali, falleció a los 76 años.

Aunque fue derrotado en aquella pelea, Foreman protagonizó un inspirador regreso al boxeo, convirtiéndose en campeón a los 45 años y destacándose también como un exitoso empresario. Su fallecimiento ha causado conmoción en el mundo del deporte y más allá. Su familia compartió la noticia en Instagram con el siguiente mensaje:

"Un predicador devoto, un esposo fiel, un padre amoroso y un orgulloso abuelo y bisabuelo, vivió una vida marcada por una fe inquebrantable, humildad y propósito", expresaron.

Foreman fue un hombre inicialmente dominado por la ira y el resentimiento, emociones que lo impulsaron a convertirse en campeón mundial de peso pesado en 1973. Sin embargo, más de una década después, su regreso al título estuvo motivado por una fuerza mucho más profunda: un despertar espiritual que transformó por completo su vida y su perspectiva.

Su carrera estuvo llena de desafíos y momentos decisivos, pero uno de los más significativos fue su abrupta salida del boxeo en 1977, después de una experiencia que lo llevó a redescubrir su fe. La influencia de su madre, quien hablaba frecuentemente de Dios, finalmente echó raíces en su corazón durante un momento de crisis tras una pelea. Ese evento marcó un antes y un después en su vida.

"Mirando en retrospectiva, la fidelidad de Dios estuvo siempre presente. Ahí estaba yo, un ladrón, camino a la cárcel, escondido bajo una casa, cubierto de bazofia. Escuché su voz y supe que debía cambiar. No quería ser un criminal, no quería ser un ladrón. Ese fue un gran cambio para mí. Aprendí a boxear y llegué lejos en el deporte, pero todo sin conocer realmente a Dios", relató en una entrevista con Christian Post.

A lo largo de su vida, Foreman habló abiertamente sobre su transformación. En un principio, su ambición era convertirse en el mejor boxeador del mundo, pero después de un encuentro con Dios, su perspectiva cambió radicalmente. Su nueva pasión se convirtió en predicar el Evangelio y compartir su fe.

"No importa lo que logres en esta vida, lo más importante es mantener la vista en el verdadero premio: servir a Dios", afirmó.

Su inspiradora historia fue llevada al cine en la película "Big George Foreman: La milagrosa historia del único y futuro campeón mundial de peso pesado", la cual narra su viaje desde la pobreza hasta el título mundial, así como su evolución como empresario y ministro. Su legado es una combinación de logros en el deporte y su profundo compromiso con la fe.

"Solo quiero que la gente entienda que encontré a Dios, descubrí a Jesucristo. No quiero que eso se pierda. Si ven la película, descubrirán que hay más en mí de lo que se ve a simple vista. Dios está ahí", compartió en el estreno del filme.

Con el tiempo, Foreman canalizó las lecciones aprendidas en el boxeo hacia su vida de fe, transformando su intensidad en una devoción inquebrantable al ministerio. Hablaba con frecuencia de su compromiso con la iglesia y mostraba la misma determinación que exhibía en el ring. Su fe se convirtió en el motor de todas sus acciones.

"Cuando miro atrás, veo la historia de alguien que viniendo de la nada, lo recibió todo en la vida. Pero lo más grande que esta vida puede ofrecer es la oportunidad de la vida eterna, encontrar a Dios, y eso es lo que encontré", concluyó.