La serie bíblica "House of David" ha sido renovada para una segunda temporada tras alcanzar un éxito masivo, acumulando 22 millones de espectadores en poco más de dos semanas.
Dirigida por Jon Erwin y Jon Gunn, la producción ha resonado en más de 240 países y territorios, consolidándose como una de las series más vistas en Prime Video. La primera temporada narra el ascenso de David al trono y su victoria sobre Goliat.
Los directores han expresado su gratitud por el apoyo del público y su entusiasmo por continuar la saga en colaboración con Wonder Project y Prime Video. La serie ha logrado capturar la atención de una audiencia general sin perder su compromiso con las raíces bíblicas.
"House of David" ha sido elogiada por críticos y espectadores por su enfoque creativo y su capacidad de trascender las barreras de la fe. Michael Iskander, quien interpreta a David, ha compartido que encontró inspiración en su propia fe cristiana para dar vida al personaje de manera auténtica. Según él, el David de la serie obtiene su fortaleza del libro bíblico de Josué.
La producción ha sido destacada por su fidelidad a las escrituras mientras logra cautivar a una audiencia más amplia. Erick Massoto, de Collider, subrayó su potencial para expandirse más allá del género basado en la fe.
Con la confirmación de la segunda temporada, tanto actores como directores han reafirmado su conexión personal con el proyecto. Iskander reveló que oró y ayunó antes de las grabaciones de la primera temporada, y que algunas escenas fueron tan intensas que terminaron en lágrimas.
"El Espíritu Santo se movió en el ambiente. Es incomparable", recordó el actor.
Para Iskander, la historia de David ofrece una lección esencial: enfrentar los miedos y problemas con valentía. Además de su papel en la serie, también es músico y ha incorporado esta habilidad en escenas donde David toca el arpa. Asegura que su mayor responsabilidad es agradar a Dios por encima de la audiencia, reflejando así su compromiso con la fe.